CONFEDERACIÓN CARIBEÑA Y LATINOAMERICANA DE
RELIGIOSAS/OS – CLAR

Hagan todo lo que Él diga. Ya es la hora

 

XLVI Junta Directiva
XIII Encuentro de Secretarias/os de las Conferencias Nacionales

Santiago de Chile, 18 a 20 / 21 a 22 de marzo de 2019

 

MENSAJE FINAL

Queridas hermanas y hermanos, del continente latinoamericano y caribeño.

En el marco de la conmemoración de los 60 años de la CLAR celebramos la XLVI Junta Directiva y XIII Encuentro de Secretarias/os de las Conferencias Nacionales.

Los saludamos con cariño y cercanía desde la capital de Chile, “largo pétalo de mar, vino y nieve”, como escribió el inolvidable poeta Pablo Neruda. Les escribimos desde el corazón de una Iglesia que en las horas más oscuras de la historia del país, nos regaló excelentes testimonios de pastores y profetas, de laicas/os entregados hasta el martirio en la defensa de los valores más altos de la justicia y la dignidad humana y que ahora emprende un doloroso, aunque necesario, camino penitencial por pecados y delitos que han herido el cuerpo santo de las víctimas. En sus heridas reconocemos nuestras heridas, por ser una problemática común a todos.

Escogimos esta Iglesia particular para disponernos a la escucha de las diversas realidades de nuestra América. Impulsadas/os por la fuerza del Espíritu nos acercamos de puntillas a esta tierra sagrada, agitada por el drama de nuestras debilidades. Es hora de solidaridad efectiva y eficaz, de fraternidad y sororidad. De serena y profunda revisión de nuestro modo de vivir y anunciar el Reino.

Queremos llegar a cada una y cada uno de ustedes, en su taller, en su comedor comunitario, en su salón de clases, en su hospital, en su casa de acogida, en los distintos oficios con los que hacen presente el Reino de Dios para todas las personas que comparten su vida y sus actividades. Reconocemos sus rostros, sus esperanzas, sus penas. Cada una de ustedes hermanas y hermanos son el rostro de Dios trino que nos interpela y anima.

En medio de nuestras fragilidades nos hemos sentido convocadas/os a una fiesta. La celebración de las bodas enmarca el ámbito del discernimiento del querer de Dios en el hoy de la historia. De la Asamblea en agosto hasta hoy han pasado 7 meses. Tiempo necesario para recoger los primeros pasos de la andadura y preguntarnos cuál es el más de la entrega.

Queremos ser una Vida Consagrada con una mirada atenta a las heridas de los más vulnerables y de la creación

Animadas/os por el deseo de fidelidad acogimos el reto de una escucha atenta a todas las realidades. Prestar oído al clamor que con inusitada fuerza asciende hasta el cielo. Gemidos de los nuevos rostros de pobres y de toda la creación.

Los lamentos imposibles de eludir son signos de que algo se agotó, algo no da más. La realidad nos duele y afecta profundamente. Nos reta a buscar juntas/os formas nuevas de ser y hacer en Iglesia y como Vida Consagrada. Se agotó el vino, nadie más repara en la falta. Es María, la Madre, quien percibe lo sucedido. Ella, atenta a las necesidades de sus hijas/os susurra insistente a Jesús: No tienen vino. Confiada en la ternura y compasión de Dios nos alienta: Hagan todo lo que Él les diga. 2

Toda nuestra Junta fue un momento permanente de apertura y escucha a la Voz del Espíritu de Dios y a las voces de nuestros pueblos. La preocupación constante ha sido el dejar pasar por el corazón las palabras de nuestras hermanas y hermanos, tanto las de las religiosas/os de Chile como las de los hermanos obispos que nos han visitado, pero en particular, las voces de las víctimas de abusos sexuales, de conciencia y de poder.

Queremos ser una Vida Consagrada atenta a la Voz de la Ruah Divina discerniente-sentipensante

Hemos tratado de acoger los anhelos, preocupaciones y búsquedas de nuestros pueblos, la sed de dignidad, los reclamos de participación política y de justicia. El cuerpo llagado de Dios, que es el cuerpo de los más pobres y de la Creación maltratada, nos golpea y nos obliga a preguntarnos continuamente ¿con qué agua vamos a llenar las tinajas para que la Fuerza de Dios transforme una vez más la muerte en vida buena y sobreabundante para nuestros pueblos?

Queremos tener la misma mirada de la Mujer-Madre de Caná para asumir nuestra consagración como la mejor oportunidad para evidenciar las carencias y ponernos a la orden de Aquel que en esta hora quiere hacer llegar a todas sus hijas/os el vino exquisito de una nueva Vida Consagrada y de un nuevo modo de ser Iglesia.

Queremos entregar lo mejor de nosotras/os para que la abundancia del vino nuevo se haga realidad en nuestros contextos congregacionales y en nuestros pueblos

Ante las heridas más profundas que evidencian nuestras carencias, nos sentimos urgidas/os a actuar, proyectarnos y hacer fluir el vino nuevo con audacia creyente y en interdependencia evangélica. Fieles discípulas/os nos disponemos a un renovado compromiso, en obediencia amorosa a la llamada «Hagan todo lo que Él diga». Impulsadas/os por la Ruah Divina anhelamos generar procesos de transformación que hagan florecer la vida. A transitar, caminar, peregrinar e implicarnos todos en la danza de la vida.

En esta hora del continente, el Espíritu de Jesús y el amor al Reino, nos empujan a unir nuestros esfuerzos y a llenar las vasijas hasta el borde, catar el buen vino y reconocer lo bien hecho, ofrecer y servir el mejor vino.

La fiesta continúa, el horizonte permanece abierto, es hora de dar vida a nuestro Horizonte Inspirador hecho canto:

Parece que se acabó, que ya no hay más, que se agotó
la coherencia, la radicalidad, lo esencial, las utopías
¿De dónde recuperar la esperanza y la pasión?
Solo hay tinajas viejas de la tradición,
La novedad grita, ya viene…
ESTAMOS AÚN DE FIESTA, YA ES LA HORA
SON TANTOS INVITADOS, YA ES LA HORA.
¡LA FIESTA NO PUEDE ACABAR!
¡LA RUAH NO SE PUEDE APAGAR!

Participantes
XLVI Junta Directiva – XIII Encuentro de Secretarias/os Nacionales

Santiago de Chile, 20 de marzo de 2019

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