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PUERTO RICO… un “clamor” de acompañamiento y cercanía

Queridas hermanas y hermanos de Latinoamérica y el Caribe

El pasado 28 de diciembre, un sismo de magnitud 6.4 sacudió la Isla tras varios días de fuertes temblores. Cerca de 5.000 personas han buscado refugio para sentirse a salvo y fuera de peligro.

La secuencia sísmica no ha cesado. Ha causado cientos de réplicas, sumando 3000 hasta el día de la fecha.

En el día de ayer, nos comunicamos con la Hna. Nancy Negrón, Presidenta de la Conferencia de Religiosas/os de Puerto Rico, quien nos compartió que el área más afectada es el sur-oeste del país. Muchas familias y entre ellas comunidades de Vida Religiosa, han perdido sus viviendas. Hermanas ancianas y enfermas tuvieron que ser trasladadas a otras localidades para mayor atención y seguridad.

Comercios cerrados y una educación paralizada es parte del cuadro actual. Los indicadores son los daños causados a las viviendas e instituciones y la falta de energía eléctrica, sumado a una población que tuvo que emigrar hacia un territorio más seguro.

Religiosas y religiosos, junto a muchas personas del norte del país, se organizaron y se mostraron solidarios ante la dura y crítica situación haciéndose presentes en las localidades afectadas. Un único objetivo los hermanó: apoyo, escucha y poner a disposición el centro de apoyo psicológico. Se organizaron en pequeños grupos y se dispusieron a hacer relevos a algunas religiosas de las comunidades afectadas que quedaron cuidando el lugar y estudiando con Ingenieros el estado de situación. La generosidad y cercanía afectiva y efectiva de estas hermanas y hermanos nuestros, permitirá que las religiosas y religiosos allí presentes, puedan descansar unos días y reponerse tanto física como psíquicamente.

La casa general de la Comunidad de Hermanas Dominicas de Fátima está prácticamente destruida, con una real imposibilidad de regresar. Dolor, desconcierto y muchas preguntas se asoman frente a esta situación.

¿Y nosotras/os que formamos parte de la Confederación de Religiosas y Religiosos – CLAR… qué? Nuestra cercanía, mensajes y el compromiso desde la oración y el “cuidado” responsable y real de la “Casa Común”, aproximarán una real colaboración en este primer momento.

Vale la pena recordar la clave transversal que nos regaló el Sínodo para la Amazonía: CONVERSIÓN. Una conversión que se declina en diferentes sentidos: integral, pastoral, cultural, ecológica y sinodal.

Hoy, movilizados por la Conversión Integral y desde la experiencia que nos habita cuando sentimos que “todo está interligado”, nos hace escuchar con una sensibilidad diferente el dolor. El “grito de la tierra” de Puerto Rico, es el “grito de nuestras hermanas y hermanos” allí presentes. ¡No lo desoigamos!

H. Gloria Liliana Franco Echeverri, ODN
Presidenta

H. Daniela A. Cannavina, HCMR
Secretaria General

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