Nos unimos en oración por la Pascua de la Hna. Gregoria Cicarelli, sabiendo que el Señor de la Vida la recibe en su reino. Agradecemos la inspiración de la Hermana Gregoria que llegó a fundar una Fraternidad de vida franciscana femenina motivada por el sufrimiento de los más débiles como los niños con VIH en el hasta hoy “Hogar Santa Clara” en  Santiago.

Su vida de oración y búsqueda la llevo en tiempos difíciles a saber descubrir el verdadero rostro del leproso de hoy, tal como lo hiciera en su tiempo Francisco y Clara de Asís, por eso, buscó la forma de motivar a otras jóvenes a consagrar su vida en el cuidado de los niños y de los más abandonados.

Su fuerza y carisma seguirán presente en Las Hermanas Franciscanas Misioneras de Jesús, quien tiene la tarea de continuar esta hermosa misión en tiempos difíciles y de necesidad de mostrar el rostro sufriente de Cristo.

Desde Conferre, con toda la directiva nos unimos a las hermanas y pedimos en nuestra oración por el eterno descanso de la Hermana Gregoria y la serenidad de toda la comunidad para seguir mostrando el amor de Jesucristo a todos los que comparten su obra y misión.

P. Héctor Campos Méndez

Presidente de Conferre

Noticia Iglesia.cl

Madre Gregoria Cicarelli (Q.E.P.D.) fue llamada a la Casa del Padre

La fundadora de las Hermanas Franciscanas Misioneras de Jesús, falleció la noche de este jueves 31 de enero. La Eucaristía de exequias se realizará el próximo domingo 3 de febrero a las 10:00 horas en el templo Catedral.

Con profundo recogimiento, las Hermanas Franciscanas Misioneras de Jesús informaron que su fundadora, Madre Gregoria Cicarelli (Q.E.P.D.), falleció la noche de este jueves 31 de enero. Asimismo, manifestaron gratitud al Señor por haber tenido la oportunidad de ser guiadas y acompañadas por su carisma, que siempre se caracterizó en un amor incondicional a Él y deseos de anunciarlo en cada rincón del planeta. Recordaron, además, una frase que ella misma dijera en vida: “Cuando Dios me llame al cielo, ustedes rueguen por mí, que yo estaré rogando por ustedes”.

Además, la congregación expresó su sentir y agradeció la compañía que la Madre tuvo de tantos fieles en la Arquidiócesis de La Serena, en Santiago y en Italia, su tierra natal. “Nuestra querida Madre Gregoria ha comenzado a orar más cerca de su amado. Oración que siempre realizó por nosotras sus hijas espirituales, por sus amados niños del Hogar Redes, la Casa de Acogida Santa Clara y los colegios Santa María de Belén y Santa María del Refugio. También por los abuelitos del Hogar San José, por cada sacerdote, a quienes con tanto cariño y respeto acogió en nuestra humilde Casa Refugio, y por tantas personas que la conocieron trabajando arduamente por el Reino de Dios en los cerros de Coquimbo, en Santiago y su querida tierra natal. Si bien nos entristece su partida, a la vez nos embarga la alegría de saberla en los brazos de Jesús, porque toda su vida fue prepararse a ver las promesas del Padre”, indicó la Hna. Verónica Collao, Superiora General de la Congregación.

La Madre Gregoria está siendo velada este viernes 1 de febrero en la Casa Central de la congregación, ubicada en Padre Hurtado 911 en la Parte Alta, Coquimbo. El sábado 2 será trasladada a la capilla El Calvario del mismo sector de la comuna puerto, para luego ser velada en la parroquia “San Luis Gonzaga”. Más tarde, se realizará un velatorio en el colegio Santa María de Bellén II en Sindempart.

En tanto, el domingo 3 de febrero se celebrará la Eucaristía de exequias en el templo Catedral a las 10:00 horas, para luego trasladarse al Cementerio Católico de Coquimbo, en donde se efectuará su funeral.

En comunicado oficial, el Arzobispo René Rebolledo invitó a rezar “con sentimientos de gratitud por la Madre Gregoria, encomendándola al Señor. Nos unimos en oración también por las queridas hermanas Franciscanas Misioneras de Jesús”.

Una vida Misionera

Pasquina Cicarelli Salone (Madre Gregoria), nació el 6 de enero de 1928 en San Pelino, pueblo italiano de la Provincia del Aquila ubicada a unos 94 kilómetros de Roma. Hija de don Francisco Cicarelli y Aurelia Salone tuvo 4 hermanos, familia profundamente católica que se destacó por servir a Dios y realizar diversas obras de caridad en favor de los más desposeídos.

A los 17 años ingresa a la Congregación de Santa Marta mientras trabajaba como enfermera en el Hospital Pediátrico “Bambino Gesú” de Roma, iniciando su formación religiosa dos años después. En febrero de 1952 arriba a Chile, obedeciendo a sus superioras e inspirada por el Espíritu Santo trabaja en los colegios de la congregación formando niños y jóvenes a la luz de la fe en Talca, Curicó y Quinta de Tilcoco.

Posteriormente, fue trasladada al colegio Santa Marta de Coquimbo. Ya en la Arquidiócesis de La Serena participa de la gran Misión General organizada por el Arzobispo de la época, Mons. Juan Francisco Fresno. Autorizada por su congregación, desarrolló un apostolado entre los más desposeídos y pobres en la Parte Alta de la ciudad puerto, formando comunidades de base, catequesis, efectuando cursos de misioneros para animadores de comunidades parroquiales, entre otros servicios.

Desde la congregación de Santa Marta le piden definir su apostolado, entre la docencia al interior del colegio o la misión. Aconsejada por Mons. Fresno inicia una experiencia extra-claustro en el cerro El Calvario de Coquimbo, donde habitando un pequeño espacio fue acogida con mucho amor y sencillez. También, inicia su trabajo matutino como profesora en el colegio “Seminario Conciliar” de La Serena.

En ambas experiencias comienzan a acercarse a ella jóvenes que querían seguir su modelo y estilo de vida. Es así como el 4 de marzo de 1978 la Madre Gregoria pone sus votos en manos de Mons. Fresno, lo que significaría el punto de partida de un nuevo carisma en la Iglesia, lo cual se concretaría con la llegada de las primeras cinco jóvenes que dan vida al Instituto Religioso “Hermanitas Misioneras Diocesanas”, el 5 de junio de 1979, que posteriormente se denominó “Hermanas Misioneras de Jesús”, el 26 de mayo de 1983. Diez años después, el instituto fue admitido a la Orden Franciscana Menor.

En 1998 surge la inquietud de formar a sus Hermanas en el Centro de Espiritualidad Franciscana “Antoniano” de Roma, lugar en el que se radican para desarrollar una labor apostólica en la Basílica de San Pablo. El año 2010 regresan a Chile y se instalan en su querido y amado cerro de Coquimbo, donde se encuentra la Casa Central, conocida como “El Refugio”, ubicada en la Parte Alta de esta ciudad. Es en este lugar donde pasó sus últimas horas, rodeada de la atención cariñosa de sus Hermanas y personal médico, esperando con serenidad y mucha paz el encuentro con su dulce esposo Jesús.

Cabe destacar que entre las obras fundadas por la congregación que fueron propiciadas por la Madre Gregoria, se encuentran el Hogar Redes, los colegios Santa María de Belén y Santa María del Refugio, como también la Casa de Acogida Santa Clara y el hogar San José.

Fuente: Comunicaciones La Serena 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *