jueves , 18 julio 2024

Manifiesto: Una sola Humanidad compartida

Premisas

  • En nombre de nuestro Creador, que nos otorgó igual dignidad, derechos y deberes, y nos llamó a vivir juntos como una sola familia humana. 
  • Reconociendo los crecientes desafíos a los que nos enfrentamos en el mundo, nuestro hogar común, que a menudo provocan divisiones y conflictos cada vez más profundos.
  • Abrazando la justicia, unida a la compasión para ayudar a prevenir los ciclos de venganza y de daño a los demás.
  • Siendo conscientes del potencial de cada uno de nosotros para enriquecer nuestra familia humana y garantizar su bienestar.
  • Inspirados por las vidas de nuestros hermanos que viven en los márgenes de nuestras sociedades, incluidos aquellos que han perdido sus hogares, a sus seres queridos y su sentido de pertenencia a causa de la guerra, la violencia y los desastres naturales.

UNÁMONOS PARA

Superar el miedo y rechazar las actitudes dañinas.

Reconozcamos las diferencias que amenazan con convertirse en división y tratémoslas de forma no violenta con un espíritu de respeto. Admitamos también el miedo y las actitudes dañinas, como la superioridad y la negación, que crean y refuerzan las etiquetas, los estereotipos y las imágenes enemigas que nos separan. Trabajemos juntos para superar estos sentimientos destructivos y rechazar decididamente el odio.

Fomentar la apertura, la comprensión y la conexión.

Luchemos juntos por una mayor apertura, comprensión y apreciación más profundas de lo que tenemos en común y lo que nos diferencia. Hagamos más por reconocer nuestra humanidad compartida cultivando conexiones entre orígenes, tradiciones y creencias diversas.

Crear espacios de pertenencia seguros y compartidos en nuestras comunidades.

Creemos espacios de encuentro donde todos puedan pertenecer, dar y recibir, y donde un extraño pueda convertirse en un amigo.

Permitir que todos tengan acceso a oportunidades para desarrollar su potencial humano.

Garanticemos que todas y cada una de las personas puedan disfrutar de las mismas oportunidades para desarrollar sus talentos y  su potencial humano en comunidad, independientemente de quiénes sean, para que puedan determinar activamente su propio futuro y el de sus familias.

Fomentar la participación de todos en la formación de sociedades compasivas y justas.

Hagamos todo lo posible por amplificar las voces y perspectivas de quienes se ven empujados a los márgenes de la sociedad y por aprender de ellos lo que se necesita para fomentar relaciones compasivas y justas en nuestras comunidades. Nunca olvidemos que —en un mundo tan necesitado de sanación y renovación— dar espacio a la participación real de quienes sufren las terribles consecuencias de la violencia es el primer paso hacia la justicia.

PODCAST REVISTA TESTIMONIO

MENSAJE FINAL LII ASAMBLEA

LINKS DE INTERÉS

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Formación Básica en Prevención de Abusos NIVEL 2

El Consejo de Prevención de CONFERRE, invita a participar de la Formación...

Cuatro fundamentos pastorales de la Pedagogía del Amor

La Confederación Interamericana de Educación Católica –CIEC– presenta cuatro fundamentos pastorales de...

Fiesta de Nuestra Señora del Carmen

Desde el Santuario Nacional de Maipú extienden la invitación para celebrar a...

V Congreso Latinoamericano y Caribeño de Vida Religiosa

El V Congreso Latinoamericano y Caribeño de Vida Religiosa, encuentra como justificación...