EL VIENTO SOPLA 2021

Comentario Evangelio 18 de Abril

MIREN MIS MANOS Y MIS PIES, SOY YO. TOQUENME Y FIJENSE BIEN QUE UN ESPIRITU NO TIENE CARNE NI HUESOS, COMO USTEDES VEN QUE YO TENGO”. (Lc. 24,35-48)

Hna. Yolanda Guajardo G.HSJ
Hijas de San José Protectora de la Infancia

Que gusto saludarlos, saludarlas y compartir esta pequeña reflexión, de la Palabra de Dios en tiempo Pascual. Son textos maravillosos y con tantos versículos para comentar con profundidad que es difícil elegir.

Pensando, en el tiempo de pandemia que vivimos y que no se puede ignorar, con tanta consecuencia grave que esto trae en todos los ámbitos de la vida, que no me queda más que sentir que el Señor nos recuerda, continua en medio de nosotros y talvez lo estamos ignorando por nuestros propios miedos y temores, que nos impiden verlo, y hoy es tan fácil verlo, con los signos potentes de la pandemia, el Señor se muestra y nos dice nuevamente, “Miren mis manos y mis pies, soy yo”. Nos cuesta reconocerlo, porque talvez, estamos como los discípulos incrédulos ante esta realidad tan espantosa, como fue en ese momento y como es hoy, confusión, incertidumbre, muerte, desesperanza, soledad, orfandad. Pero el Señor, se hace presente y nos trae la Paz, nos hace cuestionarnos, el por qué dudamos, porque nos asustamos, porque confundimos la realidad con una fantasía, y con esas interrogantes nos va devolviendo la ALEGRIA, nos da la novedosa incredulidad, de maravillarnos y el deseo de compartir la mesa, invitados por el mismo señor.

Nosotros ofrecemos lo que tenemos, para acoger a ese Señor que quiere quedarse en medio de nosotros, compartiéndolo todo, para que con fuerza y valentía, seamos sus testigos, en medio de esta pandemia, estamos viendo, sintiendo, acompañando, comiendo, llorando, consolando, al Señor que vive en medio de nosotros y que nos da una oportunidad más de estar con él y olvidarnos de nosotros mismos, podemos actuar sin temor y cumplir su misión, en un campo que no nos esforzamos por salir a buscar sino que él se presentó en medio de nosotros y nos da sus señales para que lo reconozcamos para dar gloria a Dios, sin temor, “ Tóquenme y fíjense bien que un espíritu no tiene carne ni huesos, como ustedes ven que yo tengo” La pandemia hoy tiene miles de rostros, con nombres y apellidos y no es un fantasma es el mismo Señor, que se presenta en medio de nosotros. Gracias mi Dios, porque tienes cuerpo y espíritu hoy para servirte y que nuestra vida tenga un sentido aun mayor, porque estas vivo!! Pascua, paso: de la resignación a la acción, de la indiferencia a la solidaridad, del miedo al coraje, Amen. Feliz Pascua de Resurrección, a todos y todas.  Un gran abrazo.