EL VIENTO SOPLA 2022EL VIENTO SOPLA DONDE QUIERE

Comentario Evangelio 05 de Junio

¡Reciban el Espíritu Santo!
Juan, 20-19-23

Hna. María Alicia Briseño
Hija del Espíritu Santo (mexicana)

En este domingo de Pentecostés, día en que celebramos la venida del Espíritu Santo sobre la Iglesia que nace y donde se cumple la promesa de Jesús a sus Apóstoles. Lo primero que me surge compartir con ustedes, es que necesitamos descubrir la presencia de Jesucristo en medio de nosotros y recuperemos la alegría de esta gran noticia.

Cristo vivo, eres la luz que hemos recibido en la celebración de la Pascua, y en estos momentos parece que esa luz se va apagando o ya no está encendida, basta que demos una mirada a nuestro alrededor para darnos cuenta de ello, hemos perdido el camino. Nos surge la desesperanza, surge la violencia y el desamor.

Hoy nosotras/os consagrados, para ser portadores de paz en todos los espacios, necesitamos escuchar a Jesucristo que nos vuelve a decir “la paz esté con ustedes”, cuando el Señor se manifiesta, los discípulos se llenaron de alegría. Los envía y les entrega al Espíritu Santo.

Cuanta falta no está haciendo el Espíritu en nuestro mundo, en nuestra Iglesia, en nuestro país, en nuestras comunidades.

Al meditar estas lecturas tan hermosas de este domingo, me surge esta pregunta. ¿Cómo están nuestras puertas del corazón, abiertas al Espíritu o cerradas como las de los discípulos?

Abramos las puertas, para que entre este aire nuevo del Espíritu. Te invito como dice el salmo de este día, que le gritemos a todo pulmón “Señor, envía tu Espíritu y renueva la faz de la tierra”. Para recuperar la armonía en nuestro mundo, en las familias, en los niños, adolescentes, jóvenes y adultos, en todas las personas y en la creación.

Que el Espíritu nos vuelva a enseñar a expresarnos, a escucharnos a amarnos unos a otros.

Finalmente, como dice la segunda lectura “todos hemos sido bautizados en un solo Espíritu para formar un solo cuerpo”. El Papa Francisco nos ha invitado a seguir caminando en la sinodalidad, que este Pentecostés hermanas y hermanos, nos sacuda de todo aquello que nos aleja de la centralidad den Jesucristo y de nuestros hermanos.

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