EL VIENTO SOPLA 2021

Comentario Evangelio 17 de Enero

Fueron, vieron y se quedaron con Él…

Hna. María Alicia Briseño
Hijas del Espíritu Santo (Mexicanas)

Hemos terminado el tiempo de Navidad y recién celebramos el domingo pasado el Bautismo de Jesús, ahora iniciamos el tiempo ordinario.

Y es desde este tiempo que estamos viviendo, desde hace muchos meses.

Es el tiempo que nos vuelve a conectar con lo ordinario de nuestra vida, puede ser que nos haya quedado resonando nuestro Bautismo, que somos hijas e hijos amados de Dios al igual que Jesús o quizá rápido damos vuelta a la página y no seguimos saboreando lo vivido. Porque es desde este punto de partida que se entiende también nuestra vocación.

Personalmente es imposible no hacer alusión al llamado vocacional, el contactar con mi propio llamado, al meditar este texto, me quedó dando vuelta en mi cabeza, ¿qué pasó por el corazón y la mente de Juan? yo creo que mucho gozo, de que siguieran a Jesús.

Que hermoso contemplar el evangelio de hoy, en el que nos conecta con la vida, a partir de estas tres palabras: “fueron, vieron y se quedaron”. El llamado que Jesús nos ha hecho en nuestras distintas vocaciones. Es bueno tomarlo en cuenta en este inicio de año, con todo lo que nos venga, sean alegrías, dolores, esperanzas, etc.

Creo que es un tiempo para movernos, con todo y la pandemia o además de la pandemia, no sé cómo decirlo. Pero estamos llamadas (os) a salir de nuestra zona de confort de lo conocido. (Quedarnos con Juan y no seguir a Jesús o como lo hicieron sus discípulos).

Como consagrada, debo salir a buscar a Jesús en otros espacios, en nuevas realidades donde está pegando fuertemente el covid, donde hay desesperanza, hambre, falta de trabajo, etc. Es en estos lugares donde lo encontraremos y no como muchas veces quiero hacerlo yo, en los espacios seguros, cómodos, donde no se encuentra Jesucristo. Me duele a veces lo sutil que son las cosas y cómo quiero a veces que me sigan a mí y no a ÉL.

Y más me desafía cuando escucho que no hay vocaciones, que nos faltan en nuestras Congregaciones. Hoy quiero quitarles el polvo a estas palabras “fueron vieron y se quedaron”. Sé que muchas jóvenes llegan a nuestras comunidades. Cuando les abrimos nuestras casas, ¿qué ven? ¿se les antoja cuando se encuentran con nosotras o mejor ni entrar? les presentamos lo que somos, lo que tenemos o como Juan les decimos he ahí al Cordero, ¿nos brota por los poros el ser de Jesús o nuestro ego?

El que se ha encontrado o la que se ha encontrado con Jesús se le nota. Hay brillo en sus ojos, se ve feliz, sale presurosa (so) a compartir esta buena noticia de lo que se ha Encontrado.

A veces no se me nota, no hay entusiasmo, al contrario, hay tristeza, desesperanza.

Hoy es un día para invitarte e invitarme a volver a ese primer llamado en donde tengo ubicado el día y la hora, ese momento preciso que me hizo ir tras Él, el verlo muy claro en el llamado y a quedarme con Él.

Personalmente me quiero llevar esta pregunta. ¿Qué razones tengo, para seguirlo, para quedarme con Él, en esta realidad concreta que nos toca vivir?

Creo que es válida hoy esta pregunta de Jesús: ¿Qué quieren?

Descubro que es un buen momento para abrir la mente y el corazón y si he desviado mi camino, si estoy buscando otras cosas, poder regresar nuevamente a Él y vuelva a pronunciar mi nombre, nuestro nombre.

Para ir cerrando me quiero tomar de las otras dos palabras que me quedaron dando vuelta en el corazón. Una de ellas es “Entonces lo llevó a donde estaba Jesús”. Hoy me siento invitada a seguir retomando este texto y preguntarle a Jesús cómo poder atraer a las y los jóvenes y así como Andrés poder llevarlos a Jesús.

Estoy segura que si nos reencantamos con Jesús, y se reencantan cada una de nuestras comunidades, las vocaciones llegarán por si solas. Porque el que las atrae y sigue llamando es Jesús a través de cada una y cada uno de nosotros.

Muchas gracias.