EL VIENTO SOPLA 2021

Comentario Evangelio 07 de Noviembre

Sor Iris Inostroza, fma
Hijas de María Auxiliadora

Este domingo, una vez más, el evangelio nos presenta la dinámica distinta que se da entre lo que piden, o viven, los religiosos de su época, y lo que Jesús nos muestra o invita a vivir.

Podemos decir que Jesús es un gran observador, no hay gesto o acción, por pequeña que sea, que se le escape.

En la primera parte del evangelio, Jesús nos habla de lo que ha visto en los escribas: se pasean por las plazas con aire orgulloso, eligen los puestos principales en las celebraciones, se aprovechan de los bienes de los más necesitados, y su aparente oración no llega a ser encuentro, diálogo con el Señor.

En la segunda parte, una viuda pobre pasa a ser la protagonista. Aquí, Jesús, sentado frente al tesoro del templo, observa lo que hacen las personas: unos dan mucho dinero, los que tienen, y una pobre viuda, dio muy poco, pero es la que dio más, según Jesús.

Si comparamos estos dos contextos:

1.- En el primero: escribas, hombres religiosos, respetados, reconocidos como hombres de Dios, que buscan fama, sobresalir y se aprovechan de quien pueden. De ellos el Señor nos enseña a “tener cuidado”, a estar atentos, observando su modo de actuar.

2.- En el otro caso, tenemos una viuda entre ricos, ella es pobre, sin importancia para la cultura de la época, que da algo insignificante. Al ver el actuar de la viuda, Jesús llama a sus discípulos para hacerles notar lo valioso de su aporte, ella ha dado lo que tenía para vivir, los otros sólo sobras.

Como tantas veces en el Evangelio, Jesús nos muestra realidades y nos deja en libertad de escoger lo que queramos vivir.

Que nuestros actos sean también expresión de la entrega de nuestra Vida.

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