EL VIENTO SOPLA 2022EL VIENTO SOPLA DONDE QUIERE

Comentario Evangelio 02 de Octubre

PERDON- FE- SERVICIO

Hna Fidela Bórquez Sandoval, fmm
Franciscana Misionera de María

El evangelio de este domingo nos invita a mirar coma va nuestra vida en el perdón, la fe y el servicio.

Si tu hermano peca, repréndelo, y si se arrepiente, perdónalo. Y si peca siete veces al día contra ti, y otras tantas vuelve a ti, diciendo: “Me arrepiento”, perdónalo.

El tema del perdón no es algo fácil pues demanda de nosotros una actitud de humildad, respeto y amor hacia el otro.

Humildad para dejarse corregir, respeto en el modo como se hace, amor porque quiero un bien para mi hermano.

San Francisco en una carta a un ministro que deseaba vivir una vida eremítica le dice: … “Y ama a aquellos que te hacen esto. Y no quieras de ellos otra cosa, sino cuanto el Señor te dé. Y ámalos en esto; y no quieras que sean mejores cristianos. Y que esto sea para ti más que el eremitorio. Y en esto quiero conocer si tú amas al Señor y a mí, siervo suyo y tuyo, si hicieras esto, a saber, que no haya hermano alguno en el mundo que haya pecado todo cuanto haya podido pecar, que, después que haya visto tus ojos, no se marche jamás sin tu misericordia, si pide misericordia. Y si él no pidiera misericordia, que tú le preguntes si quiere misericordia. Y si mil veces pecara después delante de tus ojos, ámalo más que a mí para esto, para que lo atraigas al Señor; y ten siempre misericordia de tales hermanos».

Francisco no se queda solo con siete veces, sino mil veces, es como si hubiera leído esta parte del evangelio una y otra vez.  Ahora la quiere poner en lo concreto en la vida de los hermanos.

Cuanta falta nos hace en nuestras comunidades el pedir perdón y dar el perdón, vivimos muchas veces con heridas de años pues no hemos sabido perdonar, nos olvidamos que el primero en perdonar a sus verdugos desde la cruz fue el Señor Jesús y nos decimos sus seguidores.

Aquí Señor es donde te pedimos: “Auméntanos la fe”. Para transformar aquello que hay en nuestro interior que nos impiden dar un paso adelante, aquello que nos frena de aceptar en la fe las hermanas y los hermanos que tú nos has regalado en nuestra vida fraterna. No es fácil aceptar en la fe el misterio del caminar de cada uno, es una gracia que debemos pedir constantemente.

“Somos simples servidores, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber”

Simples servidores a los cuales se nos ha llamado y se nos ha dado dones para poner al servicio de los hermanos, no para vanagloriarnos sino para dar testimonio con nuestra propia fragilidad   que Dios Padre manifiesta su Gloria y con esta fragilidad cuenta para la construcción de su Reino.

Cumplir con nuestro deber es responder al amor de Dios en lo cotidiano, estar atentos en donde el Señor nos llama a hacer presente su rostro misericordioso que nos humaniza desde el amor.

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