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Carta del Presidente de CONFERRE a la Vida Religiosa de Chile por proceso constituyente

Estimados hermanos y hermanas

Ante todo, expreso a todos ustedes un fraterno saludo en el Señor, en la espera que se encuentren bien en sus respectivas comunidades y trabajos pastorales.

He querido escribir estas letras, con la intención de motivarles en cada una de sus comunidades y en forma personal a cada consagrada y consagrado, para hacernos parte de manera responsable en el ejercicio de discernimiento que nos compromete el proceso que vive nuestro país. Estamos viviendo un tiempo marcado por variadas perspectivas y reflexiones, posturas y debates, y en esa línea como miembros de la Iglesia, aún más, asumiendo nuestra vida consagrada en perspectiva profética, se hace imperativo el hacernos parte en este proceso, anticipando todo en la solicitud filial a Dios que nos envíe su Espíritu Santo, pues un sano discernimiento desde el corazón de un creyente se hace no solo desde la realidad que colocamos en manos de Dios, sino sobre todo desde la escucha del querer de Dios para nuestra realidad.

Como Conferencia de religiosos y religiosas de Chile (CONFERRRE) tenemos organizados espacios de reflexión al cual les queremos hacer partícipes. En concreto se trata de dos instancias de conversación:

1.- El primer conversatorio está programado para el 02 de agosto desde la 10:00 a 12:00 hrs. Lo organiza la Comisión de Educación de la CONFERRE y el Área de Educación de la CECH.  El tema que nos convocará será: ¿Proyectos educativos confesionales para el nuevo Chile?

2.- El segundo conversatorio lo está organizando el departamento de Justicia y Paz y el tema que nos convoca es: Nueva Constitución oportunidades y debilidades, en clave de discernimiento. Esta actividad se realizará el día 09 de agosto desde las 19:00 a 20:30 hrs.

Ambos espacios se realizarán en modalidad virtual. Tendremos distintos invitados e Invitadas que nos ayudaran en la reflexión.  En los próximos días se enviarán las distintas informaciones y los links de conexión, los cuales se encontrará a disposición de todos en nuestra web: www.conferre.cl 

Junto con la invitación expresada antes, permítanme algunas ideas que pueden servir para esta reflexión:

– Los actuales tiempos en los que nos encontramos como país, nos obligan como vida religiosa a tomar en serio este proceso. Los obispos en su mensaje de hace algunos días atrás nos daban luces para situarnos en este contexto histórico: “Es una propuesta inserta en un proceso histórico que hemos vivido como país en los últimos años, donde destaca, entre otros aspectos, la crisis de octubre de 2019 y la voluntad expresada por la ciudadanía de contar con un nuevo texto constitucional. Pero, sobre todo, es una propuesta que nos hace situarnos ante nuestro futuro, con el desafío de discernir si el texto ofrecido nos dota o no de un marco social y jurídico adecuado, para edificar la paz, la solidaridad y la justicia en nuestra patria, asegurando el funcionamiento institucional que lo haga posible y permita encauzar las demandas de la ciudadanía, especialmente de los más vulnerables”.[1]

– Aunque parezca obvio, es importante que todos podamos leer y profundizar la propuesta de nueva Constitución. La apreciación detenida y reflexionada de esta propuesta, sin duda es un trabajo de ciudadanía que nos impele con fuerza en estos tiempos.

– Preocupa el ambiente polarizado que se ha generado en nuestra sociedad. Nos enfrentamos a una elección entre dos opciones fuertemente tensionadas entre sí, lo que hace compleja la decisión de cada ciudadano. De ahí la importancia de hacer un buen discernimiento informado y nos ser capturados por posturas radicales de ambos sectores que imposibilitan el dialogo cívico, que es la base de una sociedad democrática. 

– La Vida Religiosa ha estado desde nuestros orígenes como nación.  Juntos con toda la actividad misionera y evangelizadora, hubo conciencia de aportar en otras áreas preocupándose por la vida y el desarrollo de nuestro pueblo. Estas certezas históricas, nuevamente nos obligan a ponernos al servicio de nuestro país, aportando al desarrollo de nuestro pueblo. En esta perspectiva, la reflexión de nuestros pastores lo señalaban con claridad: “Nuestro deseo es siempre unir a la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral. Lo hacemos desde la Doctrina Social de la Iglesia, que se funda sobre principios y valores esenciales para establecer un orden social justo. El primero de esos principios es la dignidad de la persona humana, seguido de otros como el bien común, la subsidiariedad y la solidaridad, además de otros principios derivados, y de valores como la verdad, la libertad, la justicia, la paz y la caridad. Todos ellos, debidamente articulados, con su contenido específico, orientan desde la fe y la razón la construcción de la sociedad humana”.[2]

– Se valora el esfuerzo de poner en el texto constitucional la propuesta de los derechos sociales, el medioambiente y el reconocimiento de los pueblos originarios. Son esfuerzos legítimos e importantes,  pues se coloca en el centro de todo, al ser humano, su cuidado y promoción en medio de la sociedad es vital de todo caminar creyente; pues estamos ciertos que nada de lo humano a Cristo le es ajeno.

– Junto con la positiva valoración que se puede apreciar de acentos y perspectivas que plantea la propuesta constitucional, preocupa y alerta el planteamiento respecto a algunos de los valores que consideramos fundamentales, que van más allá de una visión religiosa determinada, pues brotan de una antropología y ética que miran con fuerza el cuidado y tutela del ser humano en su integralidad; ejemplo de ello es lo que dice relación al valor de la vida humana y como se plantea como un derecho lo que evidentemente es la eliminación del ser humano gestante, con dignidad y valor que hemos de defender en toda ocasión y circunstancia. Así también es preciso que se haga interpelación en nosotros el abordaje que se realiza en materia educativa, libertad religiosa, identidad de género, entre otros. 

Al terminar esta comunicación, simplemente deseo invitarlos a que realicemos un buen proceso de discernimiento, que la opción que cada una tendrá que tomar, se realice de manera informada, buscando lo mejor para Chile.

A nuestro Señor Jesucristo a quien seguimos como consagrados y consagradas, encomendamos nuestro país y todos los esfuerzos por construir una sociedad más justa.

Nos ponemos bajo la protección de la Virgen del Carmen Reina y Madre de Chile y pedimos a todos orar para que nuestra nación se encamine siempre por las vías de la paz y la concordia.[3]

Fraternalmente :

Fr. Mario Salas Becerra O. de M.
Presidente de CONFERRE


[1]  http://iglesia.cl/44412-obispos-de-chile-frente-a-la-propuesta-constitucional-es-necesario-un-discernimiento-informado-y-un-voto-en-conciencia.html

[2] ibid.

[3] Ibid.