Joseph Dorsey C.S.C

El lunes 23 de septiembre falleció a los 99 años el padre Joseph Dorsey C.S.C. en la casa de la Congregación de Santa Cruz destinada a los hermanos ancianos, donde residía desde 2012.

Su velatorio se realizará en la capilla del Saint George’s College desde el jueves 26 a las 16:00 horas y la misa de funeral se oficiará el viernes 27 a las 14:30 horas.  

El padre Dorsey vivió la mayor parte de su sacerdocio en Chile y uno de los mayores legados fue la creación del archivo del Saint George’s College donde se conserva la historia de toda la comunidad educativa.

Biografía
El padre Joseph A. Dorsey, CSC, nació en Indiana, Estados Unidos, el 5 de marzo de 1920. Sus padres fueron Joseph Dorsey y Francis Sherby.
En su adolescencia, durante los veranos, trabajaba en una imprenta donde aprendió a empastar libros. Cuando terminó su enseñanza secundaria entró a trabajar en el departamento de contabilidad en la firma Metales Federales. Como le gustó el trabajo, tomó clases vespertinas en un Instituto de Contabilidad.
En 1942, se incorporó al servicio militar. Al iniciarse la segunda guerra mundial, formó parte de las Fuerzas Áereas y es designado a China, Burma e India; en 1946 regresó a su ciudad natal.

En el año 1948 entró como postulante a la Congregación de Santa Cruz.

Como veterano de guerra tenía derecho a estudios pagados en la universidad. Esto le permitió iniciar sus estudios de Filosofía en la Universidad de Notre Dame, Indiana, graduándose en 1953. Ese mismo año llegó a Chile para iniciar sus estudios en Teología en la Pontificia Universidad Católica de Chile y también a ayudar en algunas tareas específicas en el Saint George’s College, en el área de la fotografía, lo audiovisual y, posteriormente, impartiendo clases de Inglés y Matemática.

Se ordenó sacerdote en 1957 y entró oficialmente a trabajar al Saint George en 1958, donde permaneció hasta 1973, cuando los militares asumieron la conducción del colegio. Entonces el padre Dorsey fue llamado a trabajar en la Escuela de Artes y Comunicación en la Universidad Católica, donde fue responsable del equipo técnico de película, el teatro y áreas de televisión.

En 1977 colaboró con el programa de Renovación del Clero de su congregación en Notre Dame, Estados Unidos. Obtuvo un año sabático donde estudió Tecnología Educativa en la Universidad del Estado de California en San Francisco, Estados Unidos. De vuelta en Chile, en 1979, dio clases en el Colegio Nuestra Señora de Andacollo. En 1981, regresó al Saint George para re establecer el departamento audiovisual.

En 1983 fue designado para desarrollar un Archivo en el Saint George’s College. En junio de 1984 completó un curso en los Archivos Nacionales en Washington DC y fue el archivero del colegio hasta 2012.

El padre Dorsey, además participó en otras actividades del departamento de pastoral: ofrecía el sacramento de la reconciliación, visitaba enfermos y los domingos celebraba misas en inglés para la comunidad de habla inglesa.

Su obra y su testimonio sencillo y generoso fueron reconocidos al recibir en 2008 el premio Misión Educativa en el Saint George.

Recolector de tesoros
El padre José Ahumada C.S.C, hoy superior de la Provincia Chile Perú, escribió algunas palabras para despedir al padre Dosey y agradecer su legado al Saint George’s College, cuando se retiró del colegio para residir en la casa de los hermanos ancianos en 2012. Esto fue lo que dijo: “La vida de Padre Joe ha sido para este colegio quizás como la del sacerdote Jilquias o la de Safán que escuchamos en la primera lectura. 3 Ellos no dejaron que se perdiera la historia de Dios con su pueblo. Gracias a su trabajo y su prolijidad en el cuidado por los libros sagrados que pudieron desempolvar el libro de la Ley y recordar al pueblo lo que Dios les había enseñado. Ellos volvieron a hacer de su historia una palabra viva que iluminara las decisiones y su identidad. La vida de Joe ha sido para este colegio la de un buscador, la de un recolector, y sobre todo nos ha dado la posibilidad de guardar tantas tesoros que hoy día no podemos dimensionar el incalculable valor que ellas tendrán para las futuras generaciones de georgians. Hace unos días en una pequeña exposición podíamos recordar el esfuerzo de antiguos maestros, el cariño y la seriedad con que entregaban su trabajo, los esfuerzos para que nuestro colegio no perdiera su identidad de colegio de Iglesia, y también de los esfuerzos para que el colegio no quedará estancado en el pasado y acogiera todo lo que exigían los nuevos avances pedagógicos. Joe será sin duda muy extrañado, porque con su propio testimonio se ganó la autoridad que pedía que fuéramos cuidadosos en no botar o triturar lo que otras generaciones van a valorar. Esperamos que ese mismo rigor continúe en quien seguirá su obra para que no se pierda lo que hoy estamos recolectando para el mañana”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *