El pasado 18 de mayo, en un clima de fraternidad y escucha sincera, religiosas, religiosos y sacerdotes de Conferre Talca nos reunimos para reflexionar, con el corazón abierto, en torno al Año Jubilar 2025. Iluminados por las preguntas: ¿Cómo ser auténticos testigos de esperanza hoy? ¿Qué peligros amenazan nuestra vida consagrada y debilitan nuestro testimonio?, descubrimos juntos que la esperanza se hace creíble cuando se vive con coherencia, alegría y fe profunda.
Reconocimos desafíos reales: el desgaste, la indiferencia, la falta de comunidad… Pero también reafirmamos que la vida consagrada sigue siendo un signo profético cuando se ancla en el Evangelio, se abre al pueblo y se deja renovar por el Espíritu. Hoy, más que una reflexión, vivimos un llamado: Volver a lo esencial. Reavivar el fuego. Ser esperanza viva.