El Convento de las Hermanas Trinitarias abrió sus puertas para recibir a las religiosas y religiosos de la zonal Concepción, en lo que fue una jornada de profunda vivencia fraterna y comunitaria.
El encuentro comenzó con un espacio dedicado a la oración, donde los consagrados pudieron poner en manos del Señor sus intenciones y la labor pastoral que realizan en Concepción. Posteriormente, se dio paso a un compartir fraterno, lleno de testimonios, risas y la alegría de saberse hermanos en una misma vocación.
Instancias como esta nos recuerdan la belleza de la vida consagrada caminando en unidad, enriqueciendo a nuestra Iglesia local a través de la oración y la fraternidad compartida.


