Con profunda esperanza en la Resurrección, comunicamos el sensible fallecimiento y el retorno a la Casa del Padre de nuestro querido hermano, sacerdote y teólogo, el Padre Diego Irarrázaval, C.S.C.
Su partida, vivida como su Pascua, corona una vida enteramente entregada al servicio de los más sencillos, al caminar junto a las comunidades andinas y a la construcción de una teología arraigada en la cultura y la fe del pueblo.
Agradecemos a Dios por su testimonio de humildad, su lucidez intelectual y su inquebrantable compromiso pastoral en Chile, Perú y toda América Latina.
Que su alma, por la misericordia de Dios, descanse en paz.

