Desde la JCoR – América Latina y el Caribe, alzamos una voz firme, profética y profundamente solidaria ante la tragedia que desgarra al pueblo de Haití. Las recientes masacres perpetradas por bandas criminales no son hechos aislados: son expresión de una crisis estructural marcada por la impunidad, la desigualdad, el abandono histórico y la
expansión del crimen organizado.
Nos duele cada vida arrebatada, cada familia rota, cada comunidad incendiada. Nos interpela el sufrimiento de miles de personas desplazadas, obligadas a huir sin garantías de retorno, privadas de lo más básico: seguridad, alimento, dignidad y esperanza.

