«Dios es nuestro amparo y fortaleza,
nuestro pronto auxilio en las tribulaciones».
Salmo 46,1
Santiago de Chile, 25 de junio de 2026.
A nuestros hermanos y hermanas de la Conferencia de Religiosas y Religiosos de Venezuela (CONVER), a la Iglesia venezolana y a todo su pueblo:
Como vida religiosa en Chile, contemplamos con profundo dolor y consternación las devastadoras consecuencias del doble terremoto que ha sacudido con tanta fuerza el norte y centroccidente de la querida nación venezolana, dejando una dolorosa estela de víctimas, heridos, colapso de infraestructuras y angustia en miles de familias. Nos unimos con especial fuerza al clamor de un pueblo que hoy se enfrenta a esta dura prueba de la naturaleza, y a través de este comunicado queremos manifestar que nos ponemos en oración comunitaria por el descanso eterno de quienes han perdido la vida, por la pronta recuperación de los heridos y por el consuelo de las familias que hoy lloran a sus seres queridos o sufren la pérdida de sus hogares.
Asimismo, abrazamos espiritualmente a las comunidades religiosas, sacerdotes y laicos que en este mismo instante, en medio del caos y el dolor, se están haciendo presentes como rostros de misericordia, levantando centros de acopio y acompañando al pueblo sufriente. Pedimos a Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela, y a la Virgen del Carmen, Patrona de Chile, que extiendan su manto protector sobre cada rincón afectado, infundiendo la serenidad, la esperanza y la fortaleza necesaria para iniciar el camino de la reconstrucción física y espiritual.
En comunión fraterna y oración,
Junta Directiva y Comunidades Religiosas.
Conferencia de Religiosos y Religiosas de Chile

