El Viento (2)

Jesús Ignacio García Cotés, OSM

Realmente me emociono al estarles escribiendo estas líneas, y como ya lo sabemos esta reflexión no es exegesis no es homilía es simplemente un líneas personales que les comparto, me emociona porque toca mi propia vida. La lectura de este domingo es muy iluminadora para nuestra vida en particular y para todos sus discípulos, es uno de los pasajes más pedagógicos (a mi parecer), que se leen en la eucaristía dominical, se puede apreciar fácilmente el contexto, textura, nombres, pasajes, palabras, una gran variedad de sentimientos en los actores, mucha confusión y esperanzas, intereses personales camuflagiados, etc.

Creo sinceramente que es como si nos pusiéramos un espejo frente a nosotros y en el apreciamos nuestras debilidades, esperanzas, confianzas, proyectos a corto y largo plazo, etc. Esto lo podemos ver con más claridad en los mensaje del actual papa en sus mensajes a los religiosos en el año que está por finalizar.

Benedicto XVI, ya nos comentaba que somos nosotros guardianes de nuestros hermanos, se trata de un servicio que no es opcional sino que es un mandato, para que experimentemos la radicalidad de nuestra esencia.

Alcanzo a experimentar como si el maestro no tuviera conocimiento de lo que queremos y necesitamos, y nos pregunta siempre antes de actuar, que es, lo que queremos y necesitamos. Es tanto su amor que siente por nosotros que hasta el último momento espera que entendamos que el seguirle es donarse totalmente al servicio del prójimo, (en nuestra condición de religiosos los primeros prójimos son nuestros hermanos de comunidad religiosa ¿tarea difícil oh no hermanos(as)?). Y si a los hijos de Zebedeo les cuesta y pareciera como que no se encuentran en sintonía con su maestro ya que en apariencia la petición que le hacen los desvía de la grandeza de su tarea, pareciera también que tampoco se dan por enterados de la grandiosa invitación que ya han iniciado; esto también lo experimentan en cierta forma los otros discípulos; Para nadie es fácil hacer un cambio de 180 grados, un vuelco total de mentalidad, de sentimientos, de vida, en poco tiempo, ni en muchos años, no es suficiente la vida entera para tomar la estatura perfecta del maestro y eso lo sabe Jesús y por eso usa su pedagogía para acompañar a sus amigos a dar el paso, sin desalentarse, Él que es libre los quiere libres, para realmente servir quitando los parámetros de su tiempo; Que esperaban un Mesías todopoderoso y ver a un mesías que depende de los otros para ser es realmente una hazaña y conversión continua.

Este pasaje del evangelio de Marcos tiene mucha actualidad, ya que todo nos orienta a poner primero nuestra realización tal vez a costa de nuestros prójimos y si tuviéramos la oportunidad de pedirle un favor al maestro tal vez también le pediríamos que nos reservara el lugar que se encuentra a su derecha y para aquellos que nos simpatizan los ponga a su izquierda, pero como dice el dicho “Dios no endereza jorobados ni cumple antojos”, simplemente nos quedamos frustrados y con una larga tarea por realizar.

Jesús, nos sigue alentando por medio de sus sacramentos, su palabra, en sus infinitas muestras de amor y a nosotros que hemos decido seguirlo más radicalmente en nuestras familias religiosas, a dar el giro de los 180 grados y no una vez sino todas las veces que lo necesitamos. Somos sus regalones por eso vivamos alegres porque él vive y su Espíritu nos fortalece.

Buen domingo XXIX y dispongámonos a recibir nuestra misión.

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