La Vida Religiosa de América Latina y el Caribe recibe con esperanza y alegría la visita del papa León XIV a nuestro Continente. Que su presencia pastoral nos siga animando a desarmar discursos, a reconocer al otro como hermana y hermano, a rechazar la explotación y a seguir a Cristo tejiendo comunidades en salida. Que el soplo de la ‘Ruah’ divina acompañe al Santo Padre y nos impulse a caminar en sinodalidad, generando frutos de justicia, paz y reconciliación en nuestros pueblos.

