Testimonio 299

Sin ninguna duda que mientras los autores de este número de Testimonio escribían, con frecuencia se habrán cruzado repetidamente por su mente y por su corazón palabras y realidades como cultura, carisma y vida consagrada. Su tarea ha consistido en entenderlas y valorarlas bien, juntarlas e interrelacionarlas, compartirlas con otros y con ellos recrearlas. Por ello, insistentemente nos invitan con sus aportes a vivir su propuesta con pasión y radicalidad. Esta tarea es urgente para la vida consagrada.