Sor Ximena Oyarzo

Este Domingo contemplamos al Señor que llegando a Cafarnaúm consulta a los discípulos sobre lo que conversaban por el camino. El Señor que es Maestro Bueno, los exhorta con fortaleza «Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos». Él conoce que en el corazón de los discípulos, sabe que para ellos la lógica del Reino es nueva y el proceso de asumirla es lento, también sabe que entre los anhelos de seguirle poniendo toda la vida a disposición, se esconden anhelos de poder, de reconocimiento, búsqueda de autoridad. Su actitud y sus palabras en el Evangelio de hoy son signo de su inmensa bondad.

El Señor conoce lo profundo de nuestro corazón, sus palabras no se quedan en nuestras reacciones a veces lejanas ante la inmensidad del Misterio de Amor que nos revela, su palabra es llamada a la ternura, a vivir como el Padre nos llama: acogiendo a los pequeños en su nombre, acogiéndolo a Él mismo.

La invitación de Jesús desconoce primeros lugares, no está centrada en la búsqueda de superioridad, sino es más bien, la constante llamada de Dios a hacerse últimos para ponerse siempre al servicio de los hermanos.  La comunidad entera está invitada a seguir a Jesús imitando sus gestos de abajamiento y esta es la única atención de la comunidad, servir a los hermanos más pobres.

Resuena en nosotros las palabras del Papa Francisco en su discurso a los consagrados en la Catedral de Santiago:

«¡Cuántas veces soñamos con planes apostólicos expansionistas, meticulosos y bien dibujados, propios de generales derrotados! Así negamos nuestra historia de Iglesia, que es gloriosa por ser historia de sacrificios, de esperanza, de lucha cotidiana, de vida deshilachada en el servicio, de constancia en el trabajo que cansa, porque todo trabajo es sudor de nuestra frente».

Nuestra oración este Domingo sea aquella misma del Señor por sus discípulos, la de hacernos últimos, servidores de todos, acogiendo a los pequeños, para que habitados por su presencia seamos para nuestros hermanos signos de su amor.

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