Alex Vigueras

El religioso e integrante de la comisión Causa Esteban Gumucio, a través de una entrevista comparte su opinión sobre la poesía “De un tronco más alto”, versos que se estrenarán como canción interpretada por Cristóbal Fones sj, este domingo 1 de noviembre a las 22:00 hrs. por las redes sociales de la Congregación de los Sagrados Corazones Chile .

Vía: Iglesia.cl

¿A qué nos llama el P. Esteban con el poema “De un tronco más alto”?

Nos llama a la confianza en Dios. Confianza que se funda en creer que la muerte de Cristo fue el evento salvador, porque todo lo referente a él, proviene “de un tronco más alto”, es decir, del Padre. Por eso del Crucificado no mana solo sangre, sino sangre y agua, símbolo de la vida que viene de Cristo y que se regala a su iglesia y a la humanidad entera. El poema nos presenta a Cristo como el camino que lleva al Padre: “Quien come mi carne por la rama llega al huerto del Padre”.

¿Cómo podríamos interpretar el misterio pascual del que habla Esteban en el poema?

Hay aquí algo experiencial del P. Esteban. Al inicio le tenía miedo a la enfermedad y la muerte, pero una vez que toma conciencia viva de la vida contenida en la entrega de Jesús hasta su muerte, da un salto de confianza en Dios y puede vivir su agonía con más paz. Por eso dice “De un tronco más alto me ha nacido hoy una llama en fuego en el corazón”. Eso nos habla de una experiencia profunda de saberse amado pase lo que pase. Y por eso es posible la confianza radical.

Por eso dice también” De un tronco más alto floreció mi pena, cuando me dijeron el Señor te espera”. Es decir, la muerte es vista como un encuentro con el Dios trinitario, un encuentro de amor. Es interesante el verso: “De un tronco más alto hicimos morada, que la gloria vino toda por su alma”. Podría leerse desde Jesús que se encarnó y “habitó entre nosotros”, hizo morada entre nosotros. Pero creo que hay que entenderla más bien como una palabra de Esteban: Por esta vida que se le regala, él hace morada en el Reino eterno con la Trinidad. El cielo se convierte en su propia casa. Un cielo que no es solo futuro sino ya presente y actuante aquí y ahora.

¿Qué significa para ti este poema?

Es una invitación a la confianza, a la alegría y a la paz. Creo que el video que se publicará el domingo presenta bien ese sentimiento de vida y alegría que significa la resurrección que, aunque está presentado solo con imágenes de agua, cielo, árboles, pájaros, tiene que ver con la humanidad entera. Personalmente me gusta mucho esta versión en ritmo de bossa nova, pues le da un tono alegre y festivo. Además, nos invita a tomar en serio a Jesús como encarnación del Padre, a dejar que la savia de ese árbol penetre también en nosotros y nos alimente. Es una invitación a escucharlo, a dejarnos fascinar por él, para que nuestra vida sea lo más semejante posible a su propia vida.

¿Cómo podemos conectar este poema con lo que vivimos como sociedad?

Creo que a menudo estamos tentados a la mirada pesimista, a creer que el mal es el que vence. Y así nos deprimimos, nos cansamos de luchar. Este poema, que nos hace entrar en el misterio pascual de Cristo de un modo tan bello, nos invita a no perder la esperanza. Pero no solo en el sentido de esperar algo extraordinario que ocurrirá en el futuro. Eso extraordinario ya ocurrió en la vida, pasión y muerte de Jesús.

Podríamos decir que es un futuro pleno que ya está con nosotros y en nosotros, que ya poseemos. No por nuestros méritos, sino porque se nos ha dado de regalo. Y por eso es posible la paz y la alegría en cualquier situación, como por ejemplo en el estallido social o pandemia. Y también por eso es posible esa esperanza para todos, para el joven y para el que está al borde de la muerte. Porque nada, nadie, nunca, podrá separarnos de ese amor, de esa vida eterna que Dios nos ha regalado en Jesucristo.